sábado, 4 de mayo de 2013


Abordando un corazón


Hoy hace mucha calor, gracias a Dios, este medio de transporte, tiene aire acondicionado, en cada parada a donde llegamos, entra y sale gente, así también pasa con nuestro corazón, las personas llegan y lo abordan, como si fuera cualquier autobús y otras permanecen en el, sabiendo que aunque aveces lleguemos a otro lado donde ellos no lo desearon, no se bajaran, porque apreciaran lo que tenemos dentro de el, pero hay buses(corazones) que no son abordados.

Es triste saber de estos casos, porque estas personas, entran a un ciclo de depresión tan grande, que lo reflejan, como señora que tengo a mi lado, en el Transmetro, su mirada es ida y profunda, sus arrugas están marcadas por las decepciones, tragedias, prisas que le ha exigido su vida, mientras que sus cejas están deslineadas y pobladas, seguramente porque ya no le importa nada y le da igual su físico, porque lo que para ella es lo mas importante esta totalmente destruido, su corazón; quizás tan marchito como una flor en invierno, y tan seco como las hojas en otoño, y tan deshabitados, como algunos buses.

He allí el estadio Metropolitano, ¡Dios llevo 40 minutos en este bus!. Sin embargo, la señora aun no se ha bajado en una estación, creo que ira al Portal de Soledad, pero ya me conmueve la forma como esta sentada, toda curva como y mirando por la ventana, como si cada estación, que pasamos es un aviso de que se acerca, la hora de llegar a ese lugar  no deseado por ella, como si quisiera pasar toda su vida viendo por la ventana y sin rumbo fijo, entonces me atrevi a decirle, algo exactamente un versiculo y le dije

-Hola, Dios te Bendiga, Sabes la palabra dice"Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo". 

Entonces ella sonrió, y de la nada salió una lagrima, diciéndome, "gracias no sabes cuanto lo necesitaba, que bueno que Dios se acuerde que aquí esta su hija", respondí.

-Si, Él está aquí, tocando a tu corazón dejaló entrar.

Luego oramos, ella estaba tan feliz, que sus ojos volvieron a tomar vida, y luego me dijo, "llegue, nos vemos gracias por todo, Dios te bendiga".

RC4L

Carlos Cantillo

No hay comentarios:

Publicar un comentario